Trabajos casuales

Todos necesitamos un empleo con el que ganarnos la vida. Especialmente los jóvenes. Los trabajos casuales nos pueden servir para complementar nuestros ingresos.

¿A qué nos referimos con trabajos casuales? Principalmente a empleos que no van a ser nuestra carrera laboral continua, sino un simple añadido o complemento.

Por ejemplo, son cada día más los estudiantes que complementan sus horas de estudio con una pequeña jornada laboral. Muchos de ellos trabajan como camareros, ayudantes, etc. Son puestos de trabajo sencillos, que no requieren de gran formación pero que les ayudan a ir incorporandose al mercado laboral.

Las ventajas son varias.

Primero, y la más obvia, es lograr unos ingresos extra para hacer frente a los gastos diarios.

Segundo, ir metiendo la cabeza en el mercado laboral. Y es que no es lo mismo la vida de estudiante que la de un trabajador. Aunque el puesto de trabajo no esté directamente relacionado con la carrera laboral que deseamos seguir, sí que nos ayuda a ver el día a día de una empresa, aprender a tratar con los clientes, con la jerarquía dentro de una empresa, etc.

La tercera pata de esta experiencia es ir adquiriendo contactos. Tras la vida estudiantil es importante conocer personas e ir haciendo contactos en diferentes empresas y con diferentes tipos de empleados. Esto nos ayuda a ir tejiendo una red que nos puede ser muy útil del día de mañana.

Aquí iremos comentando esos pequeños trabajos que podemos ir aprendiendo para crecer como personas y adquirir nuevos conocimientos y sobretodo nuevos puntos de vista sobre lo que nos espera en el futuro.

¿Por dónde empezar?

Hay bastante demanda en trabajos de estilista, camareros, limpiadores, repartidores, ayudantes de cocina etc. Son trabajos que no requieren gran preparación y en la que se rota bastante a los empleados.

Aún así, se requiere tener cierta preparación. Por ejemplo, ¿sabrías preparar un café, atender a los clientes siendo cordial y con una sonrisa? ¿Llevarías bien el cobro a diferentes clientes de la cafetería, calculando rápidamente qué han pedido, su importe y cuenta?

Son cosas que damos por sentado pero que no siempre sabemos. Y la incertidumbre aparece al enfrentarnos al primer puesto de empleo. Sigamos con el ejemplo de un camarero.

Buscar empleo de camarero

¿Sabrías realmente llevar bien una cafetería? Hay que preparar las mesas, conocer la oferta de bollería, las normas de higiene, el trato al cliente, los diferentes tipos de cafés, cómo preparar un buen desayuno o merienda…? Detente un momento a pensar si realmente serías capaz.

Las máquinas para preparar café en una cafetería poco tienen que ver con la forma en que lo hacemos en casa. Seguramente en tu casa tienes una cafetera de cápsulas para preparar café y bebidas calientes. Me refiero a un sistema de cafetera Tassimo (enlace: http://delicista.es/cafeteras/tassimo/) o similar. En una cafetería hablamos ya de cafeteras profesionales (enlace: http://www.fracino.com/)Sin embargo hay diferentes cafeteras y diferentes sistemas. Las máquinas italianas tienen mucha fama. ¿sabrías usar una? ¿Y qué tal prepararías varios desayunos al mismo tiempo con una cafetera express? Una cafetera de bar no tiene nada que ver con una Tassimo o Dolce Gusto. Requiere de un aprendizaje. Como vemos, incluso un empleo “sencillo” de camarero requiere de ciertos conocimientos.

No son difíciles de adquirir, pero quien desee buscar empleo como camarero debe estar dispuesto a aprender y a seguir la metodología que le explique el propietario de la cafetería. Y luego, en función del tipo de local se harán las cosas de una manera o de otra. No es lo mismo servir cafés en un bar que en una cafetería elegante con clientes más exigentes.

Hay cursos especializados en estas profesiones. Y es que todo trabajo requiere de cierta preparación. Siguiendo el mismo ejemplo, antes de buscar ofertas de empleo de camarero hay múltiples cursos donde adquirir los conocimientos necesarios (enlace: http://www.aprendemas.com/curso/cursos_de_camarero.html).

Otro posible empleo es el de vendedor, por ejemplo en un centro comercial. Es muy habitual ver a hombre o mujer joven en un pequeño puesto promocionando ciertos productos, dando a probar muestras, etc. Este tipo de empleos suelen estar orientados a personas muy jóvenes. Normalmente son trabajos de pocas horas al día, ya que sólo están ofertando los productos en “horas punta”. Es perfecto para que un estudiante pueda comenzar a tener contacto con el mundo laboral.

Así va adquiriendo destreza en cómo abordar al público, aprender a poner buena cara pese al cansancio, aprender a aceptar la negativa por parte de posibles clientes, etc.

Hay bastante demanda de jóvenes con ganas para hacer trabajos pequeños. Es habitual tener cierto rechazo a aceptar este tipo de trabajos, pero recuerda que servir cafés puede servir para aprender o incluso para iniciar una carrera en el mundo de la hostelería. No hay trabajo pequeño, todo son experiencias que nos ayudarán en nuestra vida laboral. Ya sea siendo camarero y preparando cafés, o bien trabajando en un despacho de abogados. Creeme, si comienzas a trabajar en un importante despacho al principio también tendrás que preparar cafés.

Y no hay nada de malo en ello. Hasta que vayas adquiriendo más experiencia, tu trabajo consiste en servir de apoyo en pequeñas tareas para que los profesionales puedan centrarse en los temas más importantes. Con el tiempo irás aprendiendo el funcionamiento del mundo laboral o de esa empresa y serás de más utilidad. Recuerda que el empleador no busca ni ensalzarte ni humillarte. Simplemente quiere que seas rentable y una ayuda para la empresa. Ya sea haciendo fotocopias, sirviendo cafés o concertando citas.

Todos los grandes profesionales han comenzado desde abajo, aprendiendo el oficio y mejorando un poco cada día.

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